* Por indicaciones del Seguro Popular suspenden quimioterapias a enfermos diagnosticados este año; pretenden que las tomen en la ciudad de Xalapa

* En lugar de corregir las fallas en la sala de cirugía ambulatoria, el hospital culpa al gobierno federal por la suspensión de los tratamientos

* Este miércoles ya no aplicaron las quimioterapias a los menores que faltaban; lloran padres y pacientes por la impotencia

Crispín Garrido Mancilla

Coatzacoalcos, Ver.- Alrededor de 15 familias de enfermos de leucemia que reciben quimioterapias en el hospital regional Valentín Gómez Farías, fueron notificadas de la suspensión de los tratamientos en el nosocomio local para la mayoría de ellos por disposición del Seguro Popular.
Alejandro Santos Ramírez, asesor médico del Seguro Popular en el hospital regional, dijo que ese programa sólo seguirá proporcionando las quimioterapias a nivel local a quienes fueron diagnosticados de leucemia antes o hasta el año pasado y son menores de edad.
Mencionó que ya no podrán recibir sus tratamientos todos los que han sido diagnosticados en el presente año ni los mayores de edad, quienes quedan fuera del Seguro Popular.
Añadió que estas personas tendrán la opción de seguir tomando sus quimioterapias, pero deberán pagarlas.
“Si el familiar no quisiera pagar ese costo, la Secretaría de Salud le ofrece una alternativa que sería un hospital que ya está acreditado por el Seguro Popular, que en este caso sería Veracruz o Xalapa”, dijo en entrevista.
Santos Ramírez señaló que la razón por la que la SSA adoptó esta medida fue que durante una supervisión federal por parte del programa del Seguro Popular, se encontraron deficiencias en la sala de cirugía ambulatoria, donde se han venido aplicando las quimioterapias desde hace tres años.
Dijo que estas fallas podrán ser corregidas; sin embargo, el escollo mayor es que el SP exige que en el hospital donde se apliquen los tratamientos a niños con cáncer debe contar con un oncólogo pediatra, de los cuales sólo hay dos en el estado, que están precisamente en los hospitales de Veracruz y Xalapa.
Los padres de los menores sujetos a quimioterapias pasaron el martes una mañana de angustia, ya que se les informó que para la mayoría de ellos esta sería la última ocasión en que les serían aplicados aquí los medicamentos (que en promedio tienen un costo de tres mil pesos por sesión y debe ser una por semana) lo cual fue tomado por ellos como un adiós a la posibilidad de seguir luchando contra la enfermedad, debido a que son de escasos recursos.
Entre los menores enfermos hay desde los 6 hasta los 15 años, y al menos uno de ellos intentó quitarse el catéter, afirmando que no quería hacer sufrir más a sus padres tratando de conseguir un dinero que no tienen.
Por su parte, Gloria Santos Navarro, presidenta de la fundación “Apóyalos a tener una esperanza de vida, para niños con cáncer, A. C.”, calificó como inhumano que se pretenda negar la atención sólo a una parte de los niños con leucemia, lo que derrumba el argumento de que se debe a las condiciones del hospital.
Anunció que buscará el apoyo de las presidentas de los sistemas municipal y estatal del DIF, Gloria Corrales de Osorio y Rosa Borunda de Herrera, para que gestionen ante la Secretaría de Salud que reconsidere esta disposición, que pone en riesgo la vida de los menores, que por ser de escasos recursos no podrán pagar sus tratamientos ni sus traslados a la capital del estado.
Indicó que debido a la agresividad de las quimioterapias, estos pacientes requieren un sitio especial en el cual recuperarse después de las sesiones, por lo que viajar hasta la ciudad de Xalapa no sólo les afectaría en el costo y la fatiga del traslado sino en su oportunidad de sobrevivir al cáncer de la sangre.
No se pudo obtener la información de la directora del hospital regional, Nereida Santos Hernández, debido a que coincidentemente este martes se fue de vacaciones.

SUSPENDEN QUIMIOS

Quizá como represalia por el despliegue que esta medida tuvo en los medios de difusión, la mañana de este miércoles ya no fueron aplicadas las quimioterapias a cuatro menores, a quienes habían dicho el día anterior que les serían aplicadas por última vez.
Incluso a un niño de seis años llamado Brandon le colocaron la cánula del suero, pero no le aplicaron el medicamento.
Tanto los menores, algunos de ellos adolescentes, como sus padres, lloraron de impotencia, sabedores de que no podrán viajar a la capital del estado a recibir sus tratamientos y temen morir por las complicaciones.